Las grandes mentiras de la izquierda y del separatismo

“Cuenta la leyenda, que un día la verdad y la mentira se cruzaron:

– Buen día. Dijo la mentira.

– Buenos días. Contestó la verdad.

– Hermoso día. Dijo la mentira.

Entonces, la verdad se asomó para ver si era cierto. Lo era.

– Hermoso día. Dijo entonces la verdad.

– Aún más hermoso está el lago. Dijo la mentira.

Entonces, la verdad miró hacia el lago y vio que la mentira decía la verdad y asintió.

Corrió la mentira hacia el agua y dijo:

– El agua está aún más hermosa. Nademos.

La verdad tocó el agua con sus dedos y realmente estaba hermosa y confió en la mentira.

Ambas, se sacaron las ropas y nadaron tranquilas.

Un rato después, salió la mentira, se vistió con las ropas de la verdad y se fue.

La verdad, incapaz de vestirse con las ropas de la mentira comenzó a caminar sin ropas y todos se horrorizaban al verla.

Es así como aún hoy en día la gente prefiere aceptar la mentira disfrazada de verdad y no la verdad al desnudo.” (Jean-Léon Gerôme, 1896)

Estas palabras escritas por Jean-Léon Gerôme hace más de un siglo, reflejan de alguna manera lo que está pasando en España en 2018. Las empresas políticas de izquierdas y las empresas separatistas, se han inventado una serie de mentiras que mucha gente trata como verdades. Todo para mantener al pueblo dividido con historias del siglo pasado.

En este artículo, vamos a tratar de analizar algunas de las mentiras más importantes que utilizan estas empresas para vender sus ideas.

Hace apenas seis meses que Pedro Sánchez es Presidente del Gobierno. La moción de censura presentada por el PSOE, contó con los votos a favor de Podemos, PNV, Bildu, PDeCAT, ERC y Nueva Canarias.

Una de las primeras medidas que tomó este nuevo Gobierno, fue aprobar la propuesta de sacar a Franco del Valle de los Caídos. El Congreso aprobó el decreto con 172 votos a favor, 164 abstenciones y dos votos en contra.

Sin embargo, lo importante para estas empresas no es si Franco está en una tumba u otra. Al fin y al cabo lleva muerto 43 años. Lo importante para la izquierda y para el separatismo, es hacer política con el siglo pasado para mantenernos divididos. Y para ello, no les queda otra que manipular la historia y contar solo la parte que les interesa. Utilizan la mentira disfrazada de verdad constantemente.

Utilizan la mentira con la República. Nos cuentan que en la II República vivíamos en una maravillosa democracia pacífica. Lo que no cuentan es lo que hicieron para provocar una Guerra Civil y una dictadura.

El Frente Popular, formado precisamente por socialistas, comunistas, separatistas y anarquistas, llegó al poder mediante unas elecciones fraudulentas en 1936 y empezó a perseguir, e incluso a matar, a todos los que no pensaban como ellos, sobre a todo a católicos, liberales y conservadores.

En palabras de Pío Moa, quien participó activamente en la oposición antifranquista dentro del Partido Comunista de España y en la organización terrorista GRAPO, “Franco no derrotó en 1939 a una democracia, sino a un frente popular disgregador y totalitario, salido de unas elecciones fraudulentas”. (Pío Moa, 2018)

Es evidente que no se hubiera producido un levantamiento si algo no estuviera sucediendo y es evidente que un levantamiento jamás hubiera triunfado sin el apoyo de un pueblo perseguido. En la República, no estaban repartiendo paz y amor como nos pretende hacer creer la mentira. Pero mucha gente se cree esta mentira disfrazada de verdad.

También utilizan la mentira con la transición. Los españoles permitimos volver a hacer política, entre otros, a Santiago Carrillo, a pesar de sus crímenes de sangre durante la Guerra Civil. Y lo hicimos para poder pasar página, dejando a un lado el odio y el rencor para mirar hacia el futuro.

Las primeras elecciones democráticas tras la muerte de Franco las ganó el centro (UCD). Segundo quedó el PSOE y tercero el propio PCE de Santiago Carrillo. Ni siquiera un partido de derechas quedó entre los tres primeros.

No existió, ni existe, ninguna herencia franquista. Al menos a nivel de votos, que al final son los datos que podemos analizar. Se cometieron fallos, la transición no fue perfecta, pero consiguió poner de acuerdo a todos los representantes políticos de todas las ideologías que se habían enfrentado en una Guerra Civil y a otros muchos que habían luchado contra la dictadura que habían provocado, ¿a qué viene ahora volver a hablar de Franco?

Todos estos representantes de todas estas ideologías, consiguieron también ponerse de acuerdo para redactar una Constitución que fue votada en un referéndum a nivel nacional. Ganó el sí por mayoría absoluta en todo el país, sobre todo en Andalucía y en Cataluña, donde el sí ganó con más de un 90% de votos a favor.

Una Constitución abierta a modificaciones. Si algún partido quiere cambiar algo, como por ejemplo pasar de Monarquía a República, es libre de hacerlo, solo necesita una mayoría de 3/5 partes de cada una de las cámaras, es decir, 210 diputados y 159 senadores. No lo pueden cambiar imponiéndolo con menos representantes. Si quieren hacer una República, solo necesitan convencer al pueblo en las urnas.

Todo lo que no respete esta posibilidad de cambio, es tratar de imponer al pueblo algo de manera ilegal, tal y como han tratado de hacer los políticos separatistas en Cataluña. La Constitución que votaron con más de un 90% de votos a favor, es la ley que votaron respetar.

Y si los separatistas también quieren hacer una República Catalana, si quieren hacer una nación de naciones, que se unan con sus socios de la izquierda española para conseguir 210 diputados y 159 senadores. Que lo traten de hacer también convenciendo al pueblo en las urnas.

Eso sí, la izquierda tendría que explicar de una vez al pueblo español, por qué entiende un mundo sin fronteras, pero defiende que Cataluña y el País Vasco se hagan una nueva.

Por tanto, cuando hablan de la transición, también utilizan la mentira disfrazada de verdad. Tratan de desprestigiar todo lo que hicieron nuestros abuelos para evitar otra guerra con tal de hacer política de odio con el siglo pasado para ganar votos, porque mucha gente se cree esta mentira disfrazada de verdad.

Pero hay una mentira mucho más polémica que la fantástica II República y que la falsa imposición de la transición, quizá una de las mentiras más históricamente aceptadas como verdad: la mentira del fascismo. Entiendo que esto es algo difícil de entender para muchos, la gran mentira disfrazada de verdad, pero no porque sea polémica, debemos dejar de repetirla.

El Fascismo lo inventó Benito Mussolini, quien militaba en el Partido Socialista Italiano (PSI) como número dos del partido y como director del diario socialista Avanti.

Mussolini era uno de los más radicales del PSI, y ante el neutralismo de su propio partido en la Primera Guerra Mundial, formó “el Fascio di Combatimento” junto a los militantes más radicales del Partido Socialista Italiano, núcleo del futuro Partido Nacional Fascista de Mussolini.

Casi todos los rasgos característicos del fascismo, son exactamente los mismos que los rasgos característicos del socialismo. Apoyan la nacionalización de las empresas, el control de los medios de comunicación, están en contra del libre mercado, defienden el interés colectivo por encima de las libertades individuales, defienden la unión partido-Estado, son anti liberales y establecen que el Estado debe regular la economía y dirigir la producción de las empresas. ¿Apreciáis la similitud con las ideas de Podemos?

Lo que introdujo Mussolini a la corriente socialista, fue un fuerte componente nacionalista y radical del propio socialismo. Podemos definir al fascismo como una corriente nacional socialista radical, lo que hila directamente con el nacionalsocialismo de Hitler en Alemania.

Hitler se proclamó siempre como un “hombre de izquierdas y un socialista con fuerte componente nacionalista”. Así se define a sí mismo en su libro “Mein Kampf” (Mi Lucha), donde se auto define como un socialdemócrata, anticapitalista y antiliberal.

Hitler introdujo a la corriente fascista un fuerte componente racista. De alguna manera, cambio la lucha de clases marxista por una lucha de razas, principalmente contra los judíos. Fascismo y nazismo, son por tanto derivados radicales del socialismo, igual que el comunismo, las tres ideologías radicales de la izquierda.

Históricamente, se ha relacionado al fascismo con la derecha, pero analizando estos datos y los que vamos a analizar a continuación, quizá estamos ante una gran mentira disfrazada de verdad.

Porque otro de los rasgos característicos del fascismo, es el uso de la violencia y la legitimación de la misma en contra de los que no piensan como ellos. Y hasta donde sabemos, los únicos que utilizan y legitiman esta violencia, son la izquierda y los separatistas.

La banda terrorista ETA es el mejor ejemplo de ello. ETA asesinó a más de 850 personas, entre ellas 23 niños. Y las mató sencillamente porque pensaban diferente o porque estaban en contra de su ideología. Si tenemos en cuenta que ETA se define a sí misma como “Organización militar SOCIALISTA revolucionaria vasca de liberación NACIONAL”, estamos ante otro ejemplo de fascismo nacional socialista.

Algo parecido está ocurriendo en Cataluña en los últimos años. Por suerte todavía no han asesinado a nadie como ETA, pero están siguiendo estrategias fascistas muy parecidas para conseguir sus objetivos. Lo curioso es que se hacen llamar a sí mismos antifascistas.

Precisamente, hace apenas un mes, Pablo Iglesias declaraba una “alerta antifascista” tras las elecciones andaluzas. Su partido acababa de perder casi 300.000 votos y su socio principal, el PSOE, acababa de perder 400.000.

La izquierda, lejos de hacer autocrítica, incendió las calles de Andalucía en protesta por los resultados electorales, sobre todo por el crecimiento de Vox, al que consideran fascista. Lo ridículo de todo esto, es que es Podemos, tal y como hemos explicado antes, el que tiene un programa más parecido al ideario socialista radical del fascismo.

Por tanto, la izquierda y los separatistas no luchan contra los fascistas como nos pretende hacer creer la mentira. Su intransigencia, sus programas políticos y su violencia, les convierte precisamente en todo lo que critican. Pero la gente se sigue creyendo esta gran mentira disfrazada de verdad.

4 comentarios sobre “Las grandes mentiras de la izquierda y del separatismo

  1. Totalmente de acuerdo, enmascaran sus mentiras , para hacer creer que nos dan galgo y solo venden humo, pero gracias que España está despertando de esa gran mentira que nos quieren hacer ver cómo la liberación de España , ante el capitalismo , que es lo que mantiene al país

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  2. Me he quedado así añado con esta reflexión, Nunca nos sometamos ni aceptemos mentiras, pues se dice y se demuestra que la mentira tiene las patas muy cortas.
    Viva España Unidad.

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