Venezuela, el enésimo fracaso del socialismo

El próximo 2 de febrero de 2019, Venezuela cumplirá 20 años bajo el régimen de una dictadura socialista. 20 años que han convertido a Venezuela en uno de los países más pobres e inseguros del mundo.

Una dictadura disfrazada de democracia en la que se gobierna a través de un órgano ilegítimo, la Asamblea Nacional Constituyente, un mecanismo inconstitucional utilizado primero por Chávez y ahora por Maduro, que anula todos los demás poderes públicos del Estado.

Los datos que presenta Venezuela en 2018 son demoledores. Según la ONU, en agosto de 2018, 2,3 millones de venezolanos habían emigrado del país. Se trata de la mayor crisis migratoria de la historia de América Latina. No es de extrañar este dato si tenemos en cuenta los siguientes.

El número de muertes violentas en 2018, según el Observatorio Venezolano de Violencia, ascendió a 23.047, 81,4 por cada 100 mil habitantes. Esta cifra coloca a Venezuela como el país con más homicidios violentos del mundo.

Además, según el Ministerio del Poder Popular para la Alimentación, la escasez de alimentos que sufre Venezuela asciende a un 58%, lo que provoca que 3,7 millones de venezolanos sufran malnutrición y un 11,4% de los niños sufran desnutrición infantil, según datos de FAO y Caritas.

Un país que sufre una tremenda crisis de escasez de alimentos. Según el presidente de la Federación Farmacéutica Venezolana, Freddy Ceballos, la escasez de medicamentos oscila entre el 80 y 85%, lo que está provocando una situación crítica en todos los hospitales públicos de Venezuela.

Un régimen con una economía fuera de control que presenta una inflación de un 40.000% y un PIB de un -16%. Un sistema socialista fracasado que solo ha traído hambre y miseria.

Una dictadura que ha visto un atisbo de esperanza de acabar gracias a que el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, órgano constitucional anulado por la citada Asamblea Nacional Constituyente, se ha autoproclamado “presidente encargado” del país, una decisión justificada dentro del marco legal de la Constitución Nacional de Venezuela.

El 20 de mayo de 2018, se celebraron elecciones presidenciales anticipadas convocadas por la Asamblea Nacional Constituyente para el período 2019/2025. Elecciones ya de por sí ilegales al estar convocadas por un órgano inconstitucional como es la Asamblea Nacional Constituyente.

Estas elecciones, estuvieron plagadas de irregularidades y fueron señaladas por no cumplir con las mínimas garantías democráticas. Hubo inhabilitación de candidatos, impedimento de participación de partidos opositores y una ausencia total de observación internacional imparcial, lo que provocó que no fueran reconocidas por la gran mayoría de países democráticos.

El 10 de enero de 2019, venció el período para el cual Maduro fue elegido en las elecciones de 2012. Sin embargo, Maduro, continuó en el ejercicio del cargo amparándose en el resultado de dichas elecciones fraudulentas, por lo que la Asamblea Nacional, cuerpo legislativo electo en comicios legítimos, le declaró en usurpación de funciones.

Así pues, el Presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, amparándose en los artículos 333, 350 y por analogía el 233 de la Constitución Nacional de Venezuela, asumió la responsabilidad de restaurar el orden constitucional el pasado 23 de enero como presidente interino de la nación, declarando nulas e inconstitucionales todas las actuaciones tomadas por la Asamblea Nacional Constituyente.

Juan Guaidó, fue inmediatamente reconocido como presidente legítimo por Estados Unidos, Canadá, Brasil, Argentina, Chile, Perú, el grupo de Lima y otros organismos y países.

El pueblo venezolano, tomó las calles de todas las ciudades del país a favor de este cambio. El saldo, 26 muertos en las protestas a manos de la Guardia Nacional Bolivariana. Los militares venezolanos disparando a matar contra su propio pueblo siguiendo órdenes del régimen, ¿quién puede defender esto?

Bueno pues desgraciadamente, la izquierda española se ha posicionado a favor de esta dictadura socialista. Podemos e Izquierda Unida, han tachado este movimiento de intento de “Golpe de Estado”.

Poco les importa que en Venezuela se esté produciendo la mayor crisis migratoria de la historia de Latinoamérica, poco les importa que Venezuela sea el país con más homicidios violentos del mundo y poco les importa que el pueblo venezolano se esté muriendo de hambre mientras todo se esté haciendo en nombre del socialismo.

Una de las mentiras que utilizan para justificar la grave situación económica que atraviesa Venezuela, es culpar a Estados Unidos de un supuesto bloqueo. Algo ridículo teniendo en cuenta que Estados Unidos, según datos del OEC (Observatory of Economic Complexity), es el primer destino de las exportaciones de Venezuela ($10,3 Miles de millones) y que también es el primer origen de las importaciones a Venezuela ($5,06 Miles de millones). Estados Unidos es el principal socio comercial de Venezuela, ¿de qué bloqueo hablan? ¿A quién pretenden engañar?

El Gobierno de España, a manos del PSOE, ha dado un plazo a Maduro de 8 días para convocar elecciones o reconocerá a Guaidó como presidente. Es decir, el PSOE reconoce al dictador Maduro como presidente al menos 8 días más y deja en sus manos la convocatoria de unas nuevas elecciones, omitiendo que gobierna gracias a unas elecciones fraudulentas y gracias a un órgano inconstitucional.

Mucho hablar de Franco y luego legitiman dictaduras actuales donde la gente muere de hambre.

Un pueblo que está siendo saqueado por sus propios dirigentes. Los hijos de Maduro, se alojaron 18 días en julio de 2017 en el hotel Ritz de Madrid. Los gastos mínimos entre hotel y transporte, aparte de compras en la Milla de Oro, superarían los 40.000 euros, sueldo medio de casi dos mil venezolanos. (La Razón, 2017)

En palabras de Miku, venezolano ex jugador de fútbol de la liga española, “en Madrid, los hijos de militares chavistas e hijos de políticos, van con Ferrariy van a restaurantes con el dinero del pueblo venezolano. El que no va a Venezuela no sabe lo que ocurre. Yo que voy a menudo puedo decir que la situación es dramática“, ¿cómo puede la izquierda defender este expolio al pueblo venezolano?

Venezuela se ha convertido en la enésima víctima del socialismo radical, una ideología que solo ha traído fracasos allá donde se ha instaurado. Una ideología que engaña a los más débiles en nombre de la “justicia social” y que acaba destruyendo países.

Lo vimos en Alemania, donde el régimen comunista tuvo que construir el muro de Berlín para que la gente no huyera de la miseria del comunismo. Lo hemos visto en Cuba y lo estamos viendo en Corea del Norte o en Venezuela. Países como China, han tenido que renunciar a gran parte de sus políticas comunistas para salir adelante.

Sin necesidad de irnos tan lejos, en España, la Comunidad Autónoma de Andalucía, una región que solo ha sido gobernada por el socialismo desde la transición, ocupa el último puesto en PIB per cápita de España y es la autonomía con peor tasa de desempleo del país. Hablamos de una región con gran potencial, la más poblada de España y la segunda más grande del país, ¿qué ha conseguido el socialismo o el comunismo allá donde ha gobernado?

Una ideología retrógrada y fracasada con más de 120 millones de muertos en su nombre, la mayor represión de la historia por cuestiones políticas. Una pesadilla de la que hoy, Venezuela, atisba con esperanza despertar.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s